19 mar 2020

Bloque 3: Escritura.


Vivimos en un mundo en el que cada vez nos distanciamos más de la escritura manual, abandonada y sustituida en muchas ocasiones por el uso de los sistemas digitales, pero no por ello debemos olvidar la importancia de adquirir e interioridad el proceso de escritura.

Comenzamos con la tercera actividad de la asignatura de Didáctica de Lengua Española. Esta publicación, hace referencia a la comunicación escrita, es decir, la escritura. Esta actividad práctica consistirá en diseñar un entrenamiento modelado, es decir, copiado, para que los niños con retraso escritor mejoren su competencia caligráfica. La situación es la siguiente:

En mi clase de 2º de Educación Primaria, hay un niño que tiene muy mala letra, con errores en los trazados, y menos evolucionada que la del resto de sus compañeros. Dado este planteamiento, voy a establecer el trabajo que llevaré a cabo para que el niño pueda mejorar.

Al igual que en el bloque anterior, me gustaría dar pie a la actividad anteriormente mencionada aportando las diferentes definiciones de "escritura" según la RAE.


Antes de desarrollar el ejercicio concreto, es bueno que tengamos en cuenta varios aspectos que influyen en la grafomotricidad y en la caligrafía:

Postura y hábitos:

La postura correcta para desarrollar la escritura es aquella que parte de la comodidad, y que respeta la morfología natural del cuerpo humano. Igual que el tronco está en la posición más adecuada, debemos vigilar también la posición del papel, y como colocar codos, muñecas y manos en función de la posición del papel.

El movimiento gráfico:

Estos están compuestos por la suma de dos movimientos: el de desplazamiento de izquierda a derecha, y el de inscripción (ejecución de las letras).

La presión:

A la hora de escribir, la presión que hagan los alumnos con el instrumento de escritura es el reflejo de la tensión que tengan en las manos. Hay que procurar que estén relajados, evitando situaciones que les lleven a frustrarse. Para poder controlar la presión ejercida, podemos usar distintos materiales, como lapiceros, que por su dureza permiten escribir sin hacer esfuerzo de más; rotuladores que al hacer presión innecesaria, se abre la punta, y se estropearía; o plumas estilográficas, que al hacer fuerza contra el papel, descarga más tinta.

La velocidad:

Esta depende de la forma, longitud y del tipo de letra, además, se va mejorando con la edad y el entrenamiento.

El ritmo:

Depende de los mismos aspectos aspectos que la velocidad, de ls misma manera, es una característica que mejora con la edad y con el entrenamiento.


Es necesario que creemos un entorno seguro para los alumnos, sin riesgo para ellos en el sentido en que cualquier aspecto a mejorar pueda suponer una amenaza a su autoestima. Para ello lo ideal es tener referencia del niño si ya llevamos trabajando con él en el aula, o pedir referencias a profesores del curso anterior. No debería ser ningún problema, puesto que los niños en estas edades aún no reciben una gran influencia por las relaciones sociales.

Es interesante también pedir la colaboración de los padres, para que apoyen a su hijo en el proceso, revisando que haga los pequeños ejercicios que se pueden plantear en casa, como refuerzo de los que nosotros como profesores podemos proponerle en clase.

Además, como método de motivación, podemos comentarle a este alumno la posibilidad de escribir una carta a un amigo, o a un familiar y mandársela por correo, pero siempre reincidiendo en que para poder mandar esta carta, debe mejorar su letra, para que así, quien reciba la carta pueda entenderla y responderle. Creo que es una buena motivación, ya que a los niños con esta edad, les fascina hacer cosas que ellos consideran "de mayores". 

Otro recurso que podría servirnos para favorecer y fomentar la motivación, es mediante el "libro viajero", si en ese aula lo tienen, y cada semana se lo lleva un alumno, puede ser una buena motivación hablar con ese alumno concreto y decirle que en cuanto mejore su letra, será él quien se lleve el libro viajero, pero que hay que esperar a que mejore la letra para que cuando luego se lo lleven otros compañeros puedan leer y entender qué cosas escribiste tú.

Todas las diferentes formas de potenciar la motivación, considero que siempre deben ir acompañadas de comentarios diarios del tipo, ¡ánimo, estás mejorando un montón!, ¡confío en ti!, ¿sé que lo vas a conseguir!, ¡ ya te queda muy poco para conseguirlo!, ¡se nota que estás practicando!, ¡estoy orgullosa de ti!, ¡ no te rindas, lo vas a conseguir!, etc. Personalmente considero realmente importante que el niño sepa que le acompañamos en este proceso y entrenamiento, y que no es diferente, o extraño por tener mayor dificultad, creo que es importante hacerle entender que cada alumno tiene dificultades en áreas y aspectos diferentes.

Hay que tener en cuenta que la única forma de mejorar el trazado es copiando y repitiendo grafías, palabras y frases. Ese trabajo mecánico y, en ocasiones aburrido, tiene como objetivo liberar el trazado y dominar la direccionalidad, además de organizar adecuadamente el escrito en la pauta, la cuadrícula o la línea recta.

La copia de letras, de palabras y de frases es una actividad apropiada para los dos primeros cursos de primaria. Pero hay que procurar evitar siempre el modelaje de “seguir los puntitos para trazar una letra”. Este ejercicio obsoleto, no cumple con el objetivo de liberar el trazo. Podemos elegir los tamaños más adecuados de letra y tamaño de pauta o cuadricula e irlos ajustando a los avances de cada uno de los niños.

Aunque se trata de una actividad completamente mecánica, debemos intentar como maestros, que las diferentes grafías, palabras o frases que el alumno copie y repita, sean conocidas por él, y a ser posible, de su interés.

Para las actividades usaremos papel pautado, con pautas de dos líneas, para que tengan esa referencia del tamaño y la altura de las letras. El tipo de letra que mejor se adapta es aquel cuyas líneas y formas son más fáciles de ejecutar, con trazos unidos entre las distintas letras. Generalmente están acostumbrados a cuadernillos de caligrafía como los comercializados por Rubio. Progresivamente, si vemos que la mejoría es notable, podremos cambiar las hojas con dos líneas y pasar a hojas con una línea solo, donde van apoyadas las letras.

El material para escribir que se adapta mejora a su edad es un lapicero de mina 2B. Esta es de un grafito más blando, que permite borrar con más facilidad, y cuya oscuridad puede hacer visible al niño si está apretando mucho o no.



Este tipo de actividad, se llevará a cabo todos los días a excepción de los domingos, que se dedicarán al descanso. Los sábados, se realizará un breve ejercicio del tipo anterior, y entre semana, se harán dos ejercicios por día, uno en clase, en la sesión de Lengua Castellana, y otro por la tarde en casa.

La actividad que se realice en la sesión de Lengua Castellana, puede ser en el momento en el que mientras el resto de compañeros realizan un dictado, el alumno con estas dificultades anteriormente mencionadas, ya tendrá el dictado escrito, y lo irá copiando.

Además, cada texto irá acorde con un tema, en función también de la época de año, de la festividad o celebración más cercana, y de los intereses del alumno. Por ejemplo, si nos encontramos en un momento cercano al día de la madre, se podrá copiar y repetir un poema para su mamá, o si por el contrario, se acerca la Navidad, podremos copiar y repetir una breve felicitación navideña para nuestros familiares.

Lo que se busca, es que los textos copiados y repetidos, tengan un significado para el niño más allá de mejorar su caligrafía, y es por ello, por lo que si escribe sabiendo lo que pone, y le da un sentido propio, lo hará con más interés y motivación.

Las actividades anteriormente mencionadas, independientemente de que se realicen en casa o en la escuela, no deben ocupar un tiempo superior a los 10 - 15 minutos, ya que en ese caso, el niño puede acabar cansándose y frustrándose. Además, estos ejercicios para el entrenamiento de su caligrafía, deben realizarse en un momento del día en el que el alumno se encuentre con energía y con atención, ya que en caso de estar cansado, no rendirá lo suficiente como para que el entrenamiento sea válido y le ayude a mejorar, debe hacer los ejercicios prestando atención.

Es evidente que estos tipos de ejercicio, cuando se realicen en clase, necesitan una evaluación en el momento, para ver posibles fallos, e ir mejorando. Los ejercicios de casa, por ejemplo, se pueden corregir al día siguiente, pero haremos que sea el propio alumno el que nos diga como lo ve, que le costó hacer, o que cree que podría mejorar. Nosotros le invitaremos a esa reflexión, y guiaremos en todo momento, resaltando aspectos positivos y negativos.

Con lo que respecta a la evaluación, es evidente que estos tipos de ejercicio, cuando se realicen en clase, necesitan una evaluación en el momento, para ver posibles fallos, e ir mejorando. Los ejercicios de casa, por ejemplo, se pueden corregir al día siguiente, pero haremos que sea el propio alumno el que nos diga como lo ve, que le costó hacer, o que cree que podría mejorar. Nosotros le invitaremos a esa reflexión, y guiaremos en todo momento, resaltando aspectos positivos y negativos.

Pero personalmente, y como futura maestra, no evaluaría de otra forma este trabajo, porque personalmente, creo que se trata de un proceso que hay que apoyar porque además, puede llegar a resultar muy pesado, monótono y aburrido, es por ello, por lo que iría guardando las diferentes actividades de entrenamiento del alumno con su fecha correspondiente, y a lo largo del proceso, se las iría mostrando para que viera que lo está consiguiendo y que está evolucionando.

Considero que en estas actividades y como bien he mencionado anteriormente, es importante marcar los aspectos positivos, y señalar al alumno qué otros aspectos hay que mejorar y de qué manera, tanto a nivel de caligrafía, como todos los diferentes aspectos que influyen en la grafomotricidad y en la caligrafía. Pero siempre, partiendo de que sea el propio alumno el que intente ver y darse cuenta de qué aspectos son los correctos, y cuáles no están del todo bien, en todo este proceso, siempre se deberá contar con la intervención del maestro.

Finalmente, y a modo de conclusión, me gustaría mencionar que después de este trabajo, y en general la línea de la asignatura y de la asignatura del semestre anterior, me doy cuenta de que nos dejamos llevar por lo cómodo. Cuando un alumno tiene problemas de caligrafía, lo más fácil es mandarle un cuadernillo cualquiera sin atender en los aspectos que se encuentran más profundos. Pero si de verdad nos queremos implicar en el proceso, tenemos que ser partícipes de él, creando los materiales y poniendo a la disposición del alumno aquello que realmente necesita. Además, si hacemos el material “personalizado” nos aseguramos que nuestros alumnos estén lo suficientemente motivados como para hacer ellos mismos esos trabajos, y no reciban la ayuda bondadosa de sus padres, que a veces son los que rellenan esos tediosos cuadernillos. Vamos a involucrarnos en la situación de cada uno de nuestros alumnos para facilitar y favorecer que ellos puedan aprender y mejorar con la mayor motivación posible.

Me gustaría cerrar este trabajo con la siguiente cita:

"La escritura es la pintura de la voz". - Voltaire.

La bibliografía utilizada ha sido la siguiente:

Labajo, I. Didáctica de la Lengua Española. 

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. (s.f). Obtenido de: https://www.rae.es/

Santrock, J.W. (2006). Psicología del desarrollo. El Ciclo Vital. Décima Edición. España: Mc Graw Hill.


27 feb 2020

Bloque 2: Lectura.


Comenzamos la segunda actividad de la asignatura de Didáctica de la Lengua Española, en ella, vamos a plantear diferentes actividades para trabajar todos los aspectos de la competencia lectora, partiendo de un texto no literario.

Para comenzar, me gustaría comentar la definición de "leer" según la RAE: 

1. Pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados.
2. Comprender el sentido de cualquier tipo de representación gráfica
3. Entender o interpretar un texto de determinado modo.
4. En las oposiciones y otros ejercicios literariosdecir en público el discurso llamado lección.
5. Descubrir por indicios los sentimientos o pensamientos de alguieno algo oculto que ha hecho o le ha sucedido
6. Adivinar algo oculto mediante prácticas esotéricas
7. Descifrar un código de signos supersticiosos para adivinar algo oculto
8. Dicho de un profesorEnseñar o explicar a sus oyentes alguna materia sobre un texto.

Antes de continuar, me gustaría recordar cuáles son los diferentes aspectos de la competencia lectora:

-       Memoria: capacidad de recordar.

-       Atención/concentración: aplicación voluntaria de la actividad mental o de los sentidos a un determinado estímulo u objeto mental o sensible. estado de la persona que fija el pensamiento en algo, sin distraerse.

-       Habilidad Visual: Capacidad adquirida a través de la experiencia, de efectuar una específica acción requerida con rapidez y eficiencia.

-       Comprensión: facultad del ser humano o facilidad para percibir las cosas y tener una idea clara de ellas.

A continuación, voy a exponer dos actividades que cuentan con diferentes pasos cada una en los que se van a trabajar los aspectos de la competencia lectora anteriormente mencionados. Estas dos actividades, a parte de conseguir trabajar los aspectos anteriormente mencionados, pretende que los alumnos disfruten y trabajen de manera significativa para ellos.

Los textos que he utilizado en las siguientes actividades, son textos redactados por mi. Para las instrucciones de la primera actividad, he obtenido ideas de diferentes páginas web, pero aún así, he decidido adaptarlo y reescribirlo para que se adecuara correctamente. Los dos textos siguientes de la actividad 2, son escritos completamente desde 0, buscando un vocabulario simple y sencillo para una fácil comprensión por parte de los alumnos.

Con lo que respecta a la edad, enfocaría estas actividades para alumnos de 2º o 3º de primaria en función de lo desarrollada que tengan estos niños su comprensión, y de su madurez, ya que, para poder realizar estas actividades, debe haber un cierto orden, y que los alumnos sean capaces de seguir determinadas normas.

La primera actividad será basándonos en unas instrucciones sobre cómo debemos poner una mesa. He redactado este texto porque para los niños de esta edad, una sucesión de acciones es mucho más motivador que un argumento, se utiliza un lenguaje simple, un vocabulario adecuado, y porque, además, aunque muchos muy probablemente ya ayuden en sus casas a poner las mesa para comer o cenar, es una forma de invitarles a aprender cómo se pone en los restaurantes y poder asombrar así, a sus papás, por lo que también tiene ese elemento motivador a parte de demostrar entre sus compañeros que ya saben realizar esta acción, ya que encontrándose en la etapa de las operaciones concretas, su pensamiento deja de ser tan egocéntrico, por lo que disfrutarán haciendo algo para los demás. 

El texto sería el siguiente:

INSTRUCCIONES PARA PONER LA MESA EN UNA COMIDA FORMAL

1.     Coloca los manteles individuales. Cada mantel debe ir en frente de cada una de las sillas de los invitados.

2.     Coloca las servilletas al lado del mantel. Dobla las servilletas por la mitad, y colócala en el lado derecho de cada mantel.

3.     Coloca los platos en el centro del mantel individual. Solo debe tapar el borde izquierdo de la servilleta.

4.     Coloca las cucharas en el lado derecho, encima de la servilleta. En la parte más lejana al plato.

5.     Coloca los tenedores encima de la servilleta. En la parte más cercana al plato. A la derecha del plato, y a la izquierda de la cuchara.

6.     Coloca los cuchillos en el lado izquierdo del plato.

7.     Coloca las copas en la parte de arriba del mantel. En el lado derecho, en la parte de arriba de las servilletas.

Se realizará una lectura de manera individual para que cada alumno pueda comprenderlo, ya que las lecturas en voz alta no facilitan la comprensión de los textos.

Posteriormente se iniciarán diferentes “mini – actividades” en las que se irán trabajando las diferentes competencias lectoras.

En primer lugar y para trabajar la memoria, se le aportará a cada alumno 7 papelitos recortados diferentes con cada instrucción, pero en ellos no aparecerá el número de la posición de la instrucción. Los alumnos de manera individual, deberán colocarlos y pegarlos sobre un folio en el orden correcto.

Posteriormente y para trabajar la atención, de les darán de nuevo las mismas instrucciones, pero esta vez con algunas faltas de ortografías, y con algunas palabras cambiadas, por ejemplo, en vez de servilleta, pondrá pañuelo, en vez de vaso, aparecerá copa. ¿encontrarán alguna diferencia con el texto anterior? Haciéndoles saber a los niños que se encuentran diferencias de estos dos tipos, así, como el número de diferencias existentes, se les invitará a que las busquen, las identifiquen, y si son capaces, las corrijan.

Para trabajar la comprensión, deberán llevar las instrucciones leídas anteriormente a la práctica. Deberán leer una a una cada indicación, y llevarla a cabo en el momento. Esta parte se realizará en el comedor del colegio, cada alumno deberá poner la mesa para cuatro comensales.

Por último, para trabajar la habilidad visual, se les mostrará a los alumnos una mesa bien preparada, y a continuación, se les mostrarán diferentes mesas, unas bien colocadas, y otras no. Cada alumno llevará un papelito en el que irá apuntado qué mesas considera que están bien puestas y cuáles no.

En la segunda actividad se trabajarán los mismos conceptos y se harán actividades muy similares, ya que se trata de una continuación de la actividad anterior. Pero en este caso, los aspectos de la competencia lectora se van a trabajar prácticamente todos ellos de manera oral.

La segunda actividad, será basándonos en dos recetas diferentes, una es de un perrito caliente, y la otra de una pizza. He redactado estos textos porque, al igual que en la primera actividad, para los niños de esta edad, una sucesión de acciones es mucho más motivador que un argumento, se utiliza un lenguaje simple, un vocabulario adecuado, y porque, además, aunque muchos muy probablemente ya hayan preparado en algún momento uno de. Estos alimentos con ayuda de sus padres, es una forma de invitarles a aprender cómo hacerlo de manera autónoma y poder asombrar así, a sus papás, por lo que también tiene ese elemento motivador a parte de demostrar entre sus compañeros que han conseguido un plato riquísimo, ya que, encontrándose en la etapa de las operaciones concretas, su pensamiento deja de ser tan egocéntrico, por lo que disfrutarán haciendo algo para los demás. 


En este caso, se va a trabajar con dos recetas de cocina diferentes, a continuación, las muestro:

RECETA PARA HACER PERRITO CALIENTE

Los ingredientes necesarios van a ser los siguientes: 

-       Pan de perrito
-       2 salchichas por perrito
-       Lechuga
-       Cebolla caramelizada
-       Kétchup
-       Mostaza
-       2 lonchas de queso

En primer lugar, habrá que coger los ingredientes necesarios, cada mini chef preparará 4 perritos calientes.

Una vez que tenemos todos los ingredientes, lo primero será hacer las salchichas en el microondas, 1 minuto por cada dos salchichas.

Posteriormente, se meterá el papel de los perritos en el tostador, hay que tener cuidado para que no se queme.

Más tarde, se colocarán las salchichas entre los dos panes.

Por último, se añadirán el resto de alimentos, en primer lugar, el queso, encima la lechuga, luego las salsas y por último la cebolla caramelizada.

Para finalizar, habrá que colocar los cuatro perritos calientes en un plato con todos sus detalles

RECETA PARA HACER PIZZA

Los ingredientes necesarios van a ser los siguientes:

-       2 bases de pizza
-       Tomate frito
-       Queso mozzarella
-       Jamón de York
-       Aceitunas negras
-       Queso de cara
-       Orégano

En primer lugar, se extenderá con una cuchara el tomate por las bases de las pizzas. Hay que echar también por los bordes.

En segundo lugar, se repartirá el queso mozzarella encima del tomate, debe quedar la base totalmente cubierta.

Más tarde, se partirá el queso de cabra con la mano y se pondrán algunos trozos repartidos por las bases.

Lo siguiente, será hacer lo mismo con el jamón york, partirlo con la mano y distribuirlo por las pizzas.

Por último, se añadirán algunas aceitunas negras a nuestras pizzas, y un poquito de orégano.

Para finalizar, solo habrá que hornear nuestras pizzas, y adornarlas correctamente.


A cada alumno se le asignará una receta aleatoriamente, de tal forma que la mitad de la clase tenga una receta de perritos calientes, y la otra mitad de pizzas.

Los alumnos comenzarán leyéndose la receta que les ha tocado de manera individual.
Posteriormente, comenzarán las actividades para trabajar los diferentes aspectos de la competencia lectora.

Tras leerse la receta, y sabiendo que los mini cocineros que van a hacer perritos tendrán que hacer 4, y que los que van a preparar las pizzas serán 2 las que tengan que cocinar, se les dejará un tiempo en clase para que entre todos y como un problema de matemáticas, calculen cuántos ingredientes se necesitan de cada alimento en cada receta para las cantidades que se quieren preparar. De este modo, además, esta actividad funcionará como trabajo interdisciplinar trabajando también con el área de matemáticas.

Una vez que los alumnos lo hayan calculado, y el profesor haya verificado los resultados, nos ponemos el delantal que hemos creado en educación plástica y visual, y nos vamos al comedor del cole. De esta forma, ya pasa también de ser un trabajo interdisciplinar a tratarse de un trabajo multidisplinar.

Ahora sí, con los delantales puestos, y la receta leída, comenzamos el “master chef junior” del cole. 

En primer lugar, y para trabajar la memoria, los alumnos deberán ir al lugar donde se encuentran todos los alimentos, este sería como “nuestro mercado”, y ellos tendrán que ser capaces de recordar qué alimentos aparecían en la receta, y cogerlos. Solo podrán coger un total de 7 alimentos diferentes, ya que son estos los que necesitan los alumnos para preparar sus platos. Por lo que ante las dudas..., habrá que tomar una decisión.

En segundo lugar, y para trabajar la comprensión, los alumnos deberán leerse la receta, y elaborarla paso a paso su plato, ¿serán capaces de ir pauta a pauta sin saltarse ninguna?

A lo largo de todo este proceso, y con idea de trabajar la atención y la comprensión, habrá que fijarse en la capacidad de los alumnos en mirar, atender y cotillear en lo que están haciendo sus compañeros de al lado, los cuáles, estarán elaborando el plato contrario, ¿se despistarán mucho?

Por último y para trabajar la habilidad visual, los alumnos deberán fijarse en los “platos ejemplares”, para colocar los alimentos en la misma posición, y con los mismos detalles. 

De nuevo, al igual que hicimos en la actividad 1, serán los propios alumnos los que llevarán un papel en el que tendrán que escribir si los diferentes platos consideran que son iguales a los ejemplares o no.

Me gustaría mencionar que para todas las acciones que requieran abrir paquetes con tijeras, o encender el horno, serán los “ayudantes de cocinas”, es decir, profesores o padres, los que se acercarán a estos niños para elaborar estas funciones, evitando así, poner en cierto peligro a los alumnos.

Las dos actividades anteriormente mencionadas están pensadas para realizarlas en dos días diferentes. Un jueves y un viernes, con idea de que los viernes puedan ir a ayudar a los niños durante la preparación y elaboración de sus platos, y pretendiendo que ellos también traigan comida para compartir, de esta forma, al finalizar la última actividad, realizar una comida compartida con los padres, haciendo uso de la mesa que los alumnos habían preparado el día anterior, y probando los platos que estos habían elaborado. Este momento final de encuentro y compartir con los padres, será lo que haga que todo este trabajo, juego para los niños, se acabe convirtiendo en un aprendizaje significativo y memorable. 

Las horas pensadas para realizar estas actividades, serían el jueves a última hora, ya que al ser algo más dinámico y práctico, es buen momento para encontrarse en movimiento, y el viernes la hora y media antes del momento de la comida, ya que esta segunda actividad va a ser la que de pie a la comida compartida.

Para evaluar estas actividades, utilizaré las siguientes rúbricas:






Para finalizar y a modo de conclusión, me gustaría mencionar la gran dificultad que he encontrado a la hora de realizar estas actividades, no tanto por el qué texto no literario plantear, sino más bien por el hecho de centrarse en cada uno de los aspectos de la competencia lectora de manera individual.

Hablar, leer, escuchar, escribir o hablar son algunas de las acciones más importantes y fundamentales del ser humano, y en la acción de realizar cualquiera de ellas aparecen diferentes competencias, no únicamente una y en soledad como nos hemos centrado aquí.

Además, el buscar actividades que se salieran un poco de lo rutinario y cotidiano, también ha sido algo complicado, aunque personalmente creo que el resultado han sido unas actividades diferentes y bastante motivadoras.

Por otro lado y de cara ya a mi futuro profesional, considero que estas competencias del lector son fundamentales, y es muy importante que las tengamos en cuenta y sepamos trabajarlas, ya que es de gran relevancia para nuestros niños que desarrollen estas capacidades.

En definitiva, he disfrutado realizando estas actividades, ya que me encantarme situarme ya como futura maestra y plantear y enfrentarme a nuevos retos.

La bibliografía utilizada ha sido la siguiente:

Cubells, F. (2011). Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura. Recuperado de: http://www.online.lasallecampus.es

Gobierno de Navarra (2012). Bientratado. VI CAMPAÑA PARA LA MEJORA DE LA CONVIVENCIA. Obtenido de Normas de aula y proactividad.


REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. (s.f). Obtenido de: https://www.rae.es/

Santrock, J.W. (2006). Psicología del desarrollo. El Ciclo Vital. Décima Edición. España: Mc Graw Hill.


WikiHow, P. d. (s.f.). WikiHow. Obtenido de Cómo poner la mesa: https://es.m.wikihow.com/poner-la-mesa



13 feb 2020

Bloque 1: Lenguaje, lengua y comunicación oral.


Comenzamos con la asignatura de Didáctica de la Lengua Española. Esta primera actividad va a encontrarse dirigida al trabajo del lenguaje, la lengua y la comunicación oral.

En la siguiente entrada vamos a plantear una actividad de comunicación oral en gran grupo atendiendo a la edad de los alumnos y especificando el tratamiento que se le dará a toda la clase y, en especial, a dos niños: uno que no participa en los diálogos orales y otro que no respeta, no escucha y habla continuamente para imponer su punto de vista.

Para poder realizar todo lo anteriormente mencionado, habrá que escoger un tema de debate, explicar la dinámica de la actividad y exponer cómo se planteará el tema y cómo se dinamizará en caso de que el grupo se estanque, así como la forma en la que se evaluará la actividad.

El tema escogido es el siguiente: “¿Los animales en el zoo o en su medio natural?” He escogido este tema en primer lugar, porque admite diferentes opiniones y puntos de vista a contrastar, ya que se encuentra la dualidad de querer ver a los animales, y para ello tienen que estar en el zoo, y por el contrario la realidad y necesidad de que estos animales vivan en su hábitat, de lo cuál, los chicos son conscientes porque han estudiado en otras asignaturas. A partir de aquí, son muchas las razones que pueden dar y aportar para posicionarse de un lado, o del opuesto. 

El tema anteriormente mencionado ha sido seleccionado pensando especialmente en los alumnos de 5º y 6º primaria, esto es debido a que entre sus temas favoritos se encuentran los animales salvajes y domésticos, así como los reales o fantásticos. Por lo que considero que es un tema que puede resultar de gran interés entre estos alumnos, ya que, además, ellos ya han adquirido la percepción espacial, y por tanto saben diferenciar dónde debe estar cada uno, discriminando así, el hábitat natural de cada uno. 

El debate se realizará en un contexto tranquilo en el que todos los estudiantes puedan estar viéndose entre ellos, creando así también un lugar de encuentro. Esta actividad se realizará en un aula concreto que cuente con una disposición de las mesas algo diferente al que estamos acostumbrados, para favorecer así un ambiente de conversación y debate en que todos puedan verse entre ellos. La disposición del aula sería el siguiente:





Todas las sillas se encuentran colocadas en un gran círculo sin ningún tipo de mesa u objeto que limite la visibilidad de los compañeros, favoreciendo de esta forma que puedan apreciarse también los diferentes gestos que la persona que hable pueda ejercer, ya que este lenguaje no verbal también aportará información sobre la idea o ideas que determinado alumno quiera defender. 

El tiempo en el que se llevará a cabo dicho debate, será en la última sesión de un miércoles. He escogido esta hora y este día porque considero que las últimas horas generalmente son sesiones en las que los alumnos se encuentran más cansados y considero que el debate es algo más dinámico, entretenido y divertido. Además, he decidido que se llevara a cabo un miércoles porque un debate es algo diferentes, especial, que se sale de lo cotidiano, y simplemente el hecho de cambiarse de aula ya supone una novedad para los alumnos. Para los estudiantes, toda novedad es transformada en motivación, ganas, intriga y por tanto involucración. Es por lo que he mencionado anteriormente, por lo que considero qué el mejor día para colocar “una actividad especial” para los alumnos, sea justo en medio de la semana lectiva.

El entorno y el clima que se debe generar debe ser un ambiente de confianza, de seguridad, en el ningún niño se queda sin hablar por miedo de que lo diga esté mal, ya que es algo improbable, o por temor a que sus compañeros se rían de su aportación, ya que no se van a consentir ninguna falta de respeto. Debe entenderse como un espacio lúdico en el que el clima acompañe. Para conseguir todo lo anteriormente mencionado, el maestro tiene que encargarse de una tarea fundamental, y es moderar y mediar en todo momento, haciendo así, que las intervenciones de los alumnos no resulten excesivamente largas, que no hable única y constantemente el mismo niño, y que puedan contar con el tiempo suficiente para que los niños que quieran intervenir puedan hacerlo al menos una vez. 

Antes de iniciar el debate, me parece fundamental explicar a los alumnos de qué trata la actividad, cómo y de qué manera se va a realizar, y sobre todo qué normas va a haber que acatar. Comenzaremos con las normas que van a regir la actividad, ya que sin ellas sería imposible el buen funcionamiento del debate.

1.     No interrumpir a la persona que esté hablando. Solo podrá estar hablando una persona a la vez. Para poder hablar tendrás que tener en la mano el “objeto mediador”. 

2.     Si quieres hablar levantarás la mano y esperarás a que te den “el objeto mediador” para comenzar tu intervención.

3.     No se tira ni se lanza el “objeto mediador”, este será dado en la mano por el moderador.

4.     No se grita, en un clima de respeto no hace falta alzar la voz para escucharnos entre nosotros.

5.     Hay que respetar a los compañeros, no son válidas las burlas ni las faltas de respeto. Toda opinión puede darse desde el respeto.

6.     Escuchar con interés y atención las intervenciones de los compañeros, nunca sabes cuando te va a aportar un punto de vista diferente.

7.     Comparte tu opinión sin miedo a equivocarte, aquí no existen las equivocaciones.

8.     No levantarse ni molestar a los compañeros durante el debate.

9.     No cuchichear con el de al lado, cualquier idea puede ser compartida para toda la clase.

10.  Aprende e intenta ser capaz de entender los diferentes puntos de vista.


11.  Disfruta la actividad.
n
      Con lo que respecta a las normas establecidas, cabe mencionar que se trata de un acuerdo normativo de clase y no de un repertorio de pautas impuesto por el maestro, pero siempre contando con el maestro como mediador.

      La elección escogida es la anteriormente mencionada porque son numerosos estudios los que señalan que si son los propios alumnos los que diseñan sus propias normas de clase, toman una conciencia mucho mayor sobre la necesidad de que estas existan, así como de su origen y de la importancia que tienen. Además, de esta forma, los alumnos se convierten en responsables de su propio cumplimiento, ya que son ellos mismos los que las han establecido.

     Todo lo que comento en el párrafo anterior, viene originado de la motivación interior, lo cual al mismo tiempo, supone una reflexión asimilada de las normas establecidas.

      A modo de sintetizar y justificar que las normas sean implantadas mediante un acuerdo normativo de clase, destacaría el concepto de proactividad con todo lo que conlleva. La proactividad es una actitud personal que nos impulsa a tomar decisiones e iniciativas y a responsabilizarnos de sus resultados. Se trata de decir en cada momento en qué criterio, normas o estándares queremos basarnos para hacer las cosas.

      En el contexto de la normativa, el concepto de productividad se opone al de reactividad. Reactividad es la actitud que impulsa a fijarse en lo negativo, a observarlo y analizarlo para ver cuáles son las diferentes sanciones que pueden a llegar a aparecer. Sin embargo, la actitud proactiva, se centra en los hechos como punto de partida para diagnosticar y analizar un hecho. Se trata de ayudar a interiorizar la necesidad de responsabilizarse de los actos, y por consiguiente, de progresar en el desarrollo personal.

      Una normativa proactiva propone reflexionar sobre las conductas, explicar las razones de las normas, situar al alumnado ante nuevas oportunidades para elegir lo que quiere hacer, comprobar la relación entre elección y consecuencia de la elección y entenderse mediante acuerdos y compromisos.
     

Esta actividad está enfocada como si se tratara del primer debate que se va a llevar a cabo en la clase, por eso, y como bien he mencionado anteriormente, resalto la importancia de dejarles bien planteadas y marcadas las normas, y de explicarles en qué consiste un debate y cómo se va a llevar a cabo, para ello, unos días antes, se les contará de qué trata y en qué consiste este tipo de actividades. Para que entiendan en qué consiste un debate, se les pondrá el siguiente video:



Posteriormente y tras la visualización del video, se les explicará a los alumnos que vamos a realizar un debate, pero con algunas modificaciones ya que por ejemplo no vamos a tener público. Además, se les mostrarán las normas, y se les mostrará este “objeto mediador” que va a regular quien tiene el turno de palabra, que, en este caso, será el siguiente peluche:


Siempre se buscará algún “objeto mediador” que guarde algún tipo de relación con el tema que se va a tratar en el debate.

Posteriormente y tras quedar claro, entendido y comprendido todo lo anteriormente mencionado, se les contará a los estudiantes que el debate lo tendrán el miércoles, que nos iremos a un aula diferente durante la hora de Lengua Castellana y Literatura, y que el tema que se va a tratar es el siguiente: “¿Los animales en el zoo o en su medio natural?”

Posteriormente, se les invitará a que como “tarea para casa”, piensen sobre este tema, escriban sus ideas con diferentes argumentaciones, pregunten, investiguen o indaguen en internet a ver qué es lo que encuentran.

Para finalizar esta sesión informativa y formativa al mismo tiempo, se resolverán las posibles dudas que hayan podido surgir.

Una vez llegado el día del debate, se les comentará a los alumnos si quieren coger algún papel en el que tengan anotadas diferentes ideas, y posteriormente, nos desplazaremos al aula en el que realizaremos el debate. Cada alumno se sentará en una de las sillas que se encuentran colocadas en círculo, y el maestro se quedará fuera del círculo de pie, facilitando así la entrega a diferentes alumnos del “objeto mediador”.

Para dar pie al inicio de las intervenciones, se les volverá a lanzar el tema: “¿Los animales en el zoo o en su medio natural?”, en caso de que ningún niño se anime a comenzar el debate, les lanzaría otra cuestión a la que únicamente pediría que me respondieran levantando o no, las mano, y sería la siguiente, “¿alguna vez habéis estado en el zoo?”. Tras muchas manos levantadas, les haría otra pregunta, esta vez ya sí, con la idea de que intervengan, “¿y qué os parece que los animales vivan allí?”. Los niños comenzarán a participar, en mayor o menor medida, aún así, considero que es adecuado llevar preparadas una serie de cuestiones por si el grupo se estanca y no sabe por dónde seguir, podrían ser por ejemplo como las siguientes:

-       ¿Dónde creéis que viven mejor los animales? ¿En su medio natural o en el zoo? ¿Por qué?
-       ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de vivir en un sitio u otro?
-       ¿Pensáis que los animales viven en ambos sitios de la misma manera? ¿Qué diferencias tienen los animales por vivir en un lugar o en otro?
-       ¿Opináis que los leones del zoo tienen el mismo comportamiento que los de la selva? ¿Por qué?
-       ¿Por qué pensáis que se hicieron los zoos? ¿Cuál creéis que es su objetivo?

En caso de tener un niño en la clase que no realice ninguna intervención, no hable y no participe en los diálogos, creo que habrá que trabajar con esa persona la confianza, la seguridad, y que realmente este alumno sea capaz de sentirse en un clima seguro. Ante nada hay que obligarle a hablar y menos aún en público, por lo que quizá, intentaría que en algún punto del debate se lleve a algún aspecto del tema que a este alumno tímido le resulte muy cercano, y tenga unas ganas inmensas de compartir su idea. Por otro lado, en caso de que dicho alumno por el momento, siga sin intervenir durante el debate en ningún momento, hablaría individualmente con él de cara al siguiente debate, y le ofrecería ayuda para preparar algunas preguntas o al menos para facilitarle algún conocimiento sobre el tema o la situación, y que así, con conocimientos previos verificados por el maestro, pueda llegar a sentirse más cómodo, y al menos haga una intervención.

Por otro lado, si nos encontramos en el aula con un niño justo con las características contrarias, es decir, no respeta, no escucha, habla continuamente para imponer su punto de vista, e interrumpe continuamente la sesión, procuraría hacer hincapié en que quien no tiene “el objeto mediador” no tiene permitido interrumpir, además, le daría numerosos avisos de mal comportamiento hasta que llegado a un punto, le advertiría de que en la próxima interrupción se quedaría sin participar en el próximo debate. Por otro lado, al finalizar el debate hablaría con él de manera individual, le felicitaría por su interés y participación, y le haría saber y conocer de nuevo las normas, haciéndole entender, que si participamos de forma ordenada son muchas más las intervenciones que se pueden llevar a cabo. Por otro lado, le comentaría también la idea de que, si no escucha a sus compañeros, no puede darles una respuesta ya sea a favor o en contra. Le haría comprender que en esta actividad es tan importante tanto las aportaciones que realice cada estudiante durante el debate, como el saber escuchar a los compañeros, y posteriormente, le daría una segunda oportunidad para el siguiente debate, permitiéndole así que se comporte de manera adecuada siguiendo las normas establecidas.

Para evaluar esta actividad, utilizaría una rúbrica, ya que con diferentes ítems es más sencillo calificar los diferentes aspectos que se pueden llegar a trabajar durante un debate. Además, resulta más cómodo y sencillo para el maestro, ya que durante el debate puede ir tomando alguna nota breve. La rúbrica sería la siguiente:



Para finalizar y a modo de conclusión, me gustaría mencionar que considero que es una buena actividad y dinámica para trabajar la expresión oral, así como el lenguaje, la atención, las críticas constructivas, el hecho de defender una idea basándote en diferentes argumentos, y el saber escuchar y comprender. Además, es una oportunidad para conocer diferentes puntos de vista en diversos temas, y puede ayudar también a los estudiantes a comprender que no siempre todo el mundo comparte una misma opinión.

Sin duda alguna, utilizaré este recurso en mi futuro profesional, adaptando el tema a la clase, creando las normas a partir del grupo – clase, y favoreciendo un clima de confianza y seguridad. Además, me parece realmente importante dedicar un tiempo y espacio de la semana únicamente a trabajar hablando y no escribiendo. Hay que expresarse, y saber explicarse, y estos aspectos también se pueden trabajar y mejorar.

Estos debates también pueden llevarse a otras asignaturas en función del tema que se vaya a tratar, es una actividad en cierto modo trasversal que además se sale de lo cotidiano de escribir ante un cuaderno durante días. Además, es una forma de concienciarse también de que en todos los lugares y para todo en la vida, debe haber unas ciertas normas que rijan como debemos comportarnos en cada momento. 

La bibliografía utilizada ha sido la siguiente:

Cubells, F. (2011). Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura. Recuperado de: http://www.online.lasallecampus.es

Padres en la escuela. (2016). Obtenido de Ejemplos de debates para niños de primaria: https://www.padresenlaescuela.com/ejemplos-de-debates-para-ninos-de-primaria/


Santrock, J.W. (2006). Psicología del desarrollo. El Ciclo Vital. Décima Edición. España: Mc Graw Hill.


Youtube. (24 de Febrero de 2016). Obtenido de Qué es un debate Primaria: https://www.youtube.com/watch?v=UA0tlFUYcuo